lunes, 29 de junio de 2009

sábado, 27 de junio de 2009

miércoles, 3 de junio de 2009

viernes, 29 de mayo de 2009

San Francisco


SAN FRANCISCO
SF 19/5
China Town
North Beach
Pier 39
Tylor Street

SF 20/5
Golden Gate Park
El Young Museum
Ashbury – Haight (Barrio Hippie)
Castro (Barrio Gay)
Golden Gate Bridge
Lombard Street
Gilardelli Square

SF 21/5
Union Square
Financial District
Coit Tower
The Embarcadero Street (Rambla)
City hall
St. Marys Cathedral
Soma
Yerba Buena Gardens
Jewish Museum

Nuestra estadía en San Francisco comenzó complicada. A la llegada al Post hotel, nuestro hogar en esta ciudad, para sorpresa de todos nos enteramos que nuestras reservas no habían sido tenidas en cuenta.
Desde el momento que reservamos desde Uruguay ya sospechábamos que había gato encerrado. El hotel estaba muy bien ubicado y salía 9 dólares la noche, cuando todos los demás precios andaban de los 20 dólares para arriba. Los primeros en llegar fuimos los 6 que por quedarnos un día mas en Los Ángeles no hicimos la ruta panorámica. Desde el momento de nuestra llegada comenzó la dura lucha contra el recepcionista del hotel que duro un poco más de 2 horas. El no reconocía las confirmaciones vía mail de nuestras reservas, las cuales teníamos impresas. Le echaba la culpa a una supuesta gente que manejaba las reservas por internet. Nos decía que era imposible que nos pudiera hacer ese precio y que además no tenía lugar para nosotros 6. Cuando le dijimos que no éramos 6 sino que 20 los que habíamos reservado casi le viene un infarto. El recepcionista, mexicano de muy pocas luces, se puso a gritar como loco queriéndonos echar. Nosotros no nos movimos del hotel hasta que llegaron los restantes. Empezaron a entrar uno por uno con su respectivo equipaje hasta llenar el lobby del hotel. El mexicano desesperado tranco la puerta para que nadie más pudiera entrar. Con el lobby lleno y con gente esperando en la puerta comenzaron los agravios. La situación se volvió bastante tensa y después de varias llamadas al dueño del hotel largaron las habitaciones. Habitaciones dobles para todos y al mismo precio, buenísimo! Confieso que me dio un poco de lastima lo mal que tratamos al recepcionista que lo único que hacía era cumplir órdenes de un chanta que se ve que con esta jugarreta le venía sacando plata a unos cuantos.
Conocida popularmente como la “ciudad de las vistas”, San Francisco es la ciudad de Los Estados Unidos que recibe el mayor número de visitantes por año.
Su rugosa topografía es responsable directa de un sin fin de espectaculares panorámicas; las cuales son la recompensa necesaria para todo aquel que osa caminar sus empinadas calles. Calles tan empinadas que por momentos sus veredas se transforman en escaleras.
La ciudad de los Trolleys y de los Trolos. Gran parte del transporte público de San Francisco es eléctrico: tanto los ómnibus , similares a los legendarios Trolleys uruguayos, como los Cable Cars , una suerte de tranvía eléctrico el cual cumple una función netamente turística.
Por otro lado en San Francisco vive la comunidad gay más grande del mundo. Castro es el nombre del barrio elegido por los homosexuales para vivir.
Otra aspecto característico de San Francisco es la gran cantidad de dementes que andan sueltos por la calle. Es imposible no cruzarse con alguno en un par de cuadras.
En cuanto al Golden Gate, realmente impresionante la vista que uno tiene desde ese lugar. Si a uno le impresiona la inmensidad de ese puente hoy en día no quiero ni saber lo que debe haber provocado en el momento de su construcción.
Las construcciones de San Francisco son promediamente de baja estatura y de materiales livianos. Excepto en el Financial District que es donde se concentran todas las torres que tiene la ciudad. Seguramente al igual que pasa en Los Angeles esto se deba a la gran actividad sísmica de la región. No hay que olvidarse que la historia de San Francisco está marcada por un gran número de terremotos. Teniendo en 1989 el ultimo gran terremoto que destruyo gran parte de la ciudad.

domingo, 24 de mayo de 2009

Los Angeles


LOS ANGELES

LA 17/5
Hermosa Beach
Santa Monica
Hollywood (Sunset Boulevard, Kodak Theatre)

LA 18/5
Beverly Hills (Rodeo Dr, Prada)
Hollywood Sign
Griffith Observatory
Down Town (Walt Disney Concert Hall)
Venice Beach

Después de unas cuatro horas de ruta por el desierto, decidimos parar a dormir en un pintoresco motel al costado de la legendaria ruta 66. Dicho motel era atendido por una viejita y un vaquero con tatuajes en el cuello, sacados ambos de una película de terror, quienes nos hicieron dudar si este era el lugar correcto para el pernocte. Con cambio de habitación de por medio, debido a la presencia de un simpático ratoncito que hizo poner nerviosas a las mujeres, logramos descansar. A la mañana siguiente emprendimos nuestro último tramo de ruta para llegar a la ciudad de Los Angeles. Por suerte un presentimiento hizo que nos decidiéramos a alquilar gps, ya que sin este, la entrada por las gigantescas autopistas de Los Angeles se hubiera tornado complicada.
Los Angeles es la segunda ciudad en cantidad de población de los Estados Unidos. Es una ciudad inmensa en superficie, pero con una morfología edilicia de baja estatura. Supongo que esto es debido a la alta actividad sísmica de la región en la que se encuentra. A diferencia de la mayoría de las ciudades, Los Angeles no tiene un centro urbano definido. Es una colección de varios suburbios, muy distintos entre sí, unidos por una complejísima red de autopistas y rutas. Es una ciudad hecha para andar en auto, con distancias muy largas entre suburbios y con poca gente caminando por sus calles. Menos mal que por esas casualidades de la vida teníamos camioneta, ya que en la previa desconocíamos esta realidad. Me atrevería a decir que es imposible conocer Los Angeles sin auto.
Con muchos inmigrantes, esta es la ciudad del pluralismo, donde ningún estilo de vida se impone al otro. Si bien California es el estado más rico de los Estados Unidos, y con el mayor índice de salarios, según Ceci, nuestra economista recién recibida, al recorrer las calles de Los Angeles uno no siente lo mismo. Por momentos la fuerte presencia latina, en gran parte ilegal, se hace sentir.
Durante nuestro primer día en esta ciudad vivimos una experiencia nueva para cualquier uruguayo. Un sismo categoría 5 en la escala richter, o como se escriba, azoto a la ciudad. La verdad, apenas lo sentimos. En el momento que esto ocurrió nos encontrábamos arriba de la camioneta, la cual simplemente se movió un poquito más de lo normal. Yo manejaba y la gente de atrás se quejaba de que algo en la camioneta andaba mal. Lo primero que pensamos es que habíamos pinchado. Cuando llegamos al hotel toda la gente estaba en el hall y los ascensores no andaban. Preguntamos qué pasaba y nos contaron que había habido un temblor. Ahora no solo las inclemencias climáticas acompañaban nuestro viaje sino que también los sismos lo hacían.
Capítulo aparte para Venice Beach; un balneario hermoso, con casitas de madera muy pintorescas y muchas, pero muchas flores. Como su nombre hace referencia; está atravesado por canales en los cuales circulan pequeños botes. Cada casa tiene su desembarcadero, en miniatura, propio. Un lugar donde reina el sonar de los pájaros, el perfume y color de las flores, la paz y la tranquilidad.
Estuvimos dos días en Los Angeles y la verdad es que no dio para mucho. La ciudad es enorme y al transitar sus autopistas colmadas de autos uno pierde mucho tiempo. A esto hay que sumarle que el clima, como en gran parte del viaje no acompañó. Lo único que me pude llevar de esta ciudad son impresiones. Esto nos sirvió como experiencia para el resto del viaje, a veces es preferible una ciudad bien conocida, que dos conocidas a medias.